Trabajadores del Servicio Meteorológico Nacional se abrazan a su sede y alertan por un inminente recorte masivo de personal

En un gesto simbólico que reunió a decenas de empleados frente a la sede central del Servicio Meteorológico Nacional (SMN) en el barrio de Palermo, los trabajadores expresaron ayer su rechazo a un plan de despidos que, según denuncian, afectaría a 240 personas y pondría en serio riesgo el funcionamiento del organismo. La medida, que se materializaría este viernes, representa alrededor del 30 por ciento del personal civil y ha generado un paro de actividades en todo el país que se mantiene activo.

La protesta, conocida como “abrazo al SMN”, se desarrolló en medio de un clima de creciente tensión. Los empleados, muchos de ellos contratados bajo distintas modalidades, temen que el recorte —que incluiría unos 130 puestos en las estaciones meteorológicas distribuidas por el territorio nacional y otros 110 en la sede porteña— derive en un colapso operativo del organismo que depende del Ministerio de Defensa. Con una planta actual cercana a los 980 trabajadores, de los cuales aproximadamente 780 son civiles, la reducción dejaría al SMN con una dotación mínima que, advierten, no alcanzaría para sostener sus funciones esenciales.

Los meteorólogos y técnicos sostienen que el ajuste comprometería la elaboración de pronósticos confiables, las alertas tempranas ante eventos climáticos extremos y el apoyo a sectores estratégicos como la aviación y la actividad agropecuaria. “Una decisión de esta magnitud afecta directamente la seguridad de la población y la continuidad de servicios vitales”, señalaron en un comunicado interno que circuló entre los medios. Delegadas sindicales de ATE, como Ana Saralegui y Silvina Romano, coincidieron en que el impacto se sentiría especialmente en la red de observación meteorológica, base de toda la información climática que se genera en el país, y advirtieron que las alertas tempranas podrían volverse más débiles, dejando a la ciudadanía más expuesta.

El conflicto no surge de la nada. Desde marzo, los trabajadores y el Centro Argentino de Meteorólogos vienen alertando sobre un proceso de “modernización” impulsado desde el Ministerio de Desregulación y Transformación del Estado, que inicialmente se habló de un ajuste del 20 por ciento y que ahora se traduce en esta lista de cesantías. Las negociaciones entre las carteras involucradas continúan, pero hasta el momento no se ha logrado revertir la decisión. El SMN, que cuenta con más de 150 años de historia, ha visto su planta reducirse progresivamente en los últimos meses por jubilaciones, despidos y fin de contratos, lo que ya había generado preocupación por la calidad de los servicios.

Mientras la asamblea permanente sigue en la sede central y el paro se replica en las estaciones del interior, los empleados reclaman una mesa de diálogo urgente para evitar lo que consideran un vaciamiento del organismo. Para ellos, no se trata solo de puestos de trabajo, sino de la capacidad del Estado de brindar información climática confiable en un país donde el clima condiciona la economía, la seguridad aérea y la vida cotidiana de millones de argentinos.