La Asociación Bancaria confirmó una medida de fuerza para el lunes 27 que afectará la logística del efectivo en todo el país. El gremio reclama por el cierre de doce tesoros regionales del Banco Central y denuncia presiones sobre los trabajadores.
La Asociación Bancaria confirmó un paro de actividades por 24 horas que se llevará a cabo el próximo lunes 27 de abril en las 21 sedes de los tesoros regionales que el Banco Central de la República Argentina (BCRA) mantiene distribuidas a lo largo y ancho del país. La medida de fuerza fue anunciada por el sindicato que lidera Sergio Palazzo y representa la respuesta gremial a una decisión que, según denuncian, pone en riesgo directamente la fuente laboral de los trabajadores.
El conflicto se desató luego de que el Directorio del BCRA, conducido por Santiago Bausilli, resolviera el mes pasado avanzar con la clausura definitiva de doce agencias regionales en distintas provincias. La decisión oficial, presentada como parte de una «adecuación de la red» para modernizar la operatoria del efectivo, contempla el cierre de sedes en localidades como Bahía Blanca, Comodoro Rivadavia, Formosa, La Rioja, Paraná, Posadas, Río Cuarto, Río Gallegos, Río Grande, Salta, San Juan y Santa Rosa.
Frente a este escenario, la Bancaria no solo cuestionó la pérdida de los puestos laborales —calculada en al menos 32 empleos según el sindicato— sino que también salió a denunciar un clima de «hostilidades e intimidaciones» hacia los empleados, a quienes se los estaría presionando para que acepten retiros voluntarios como vía de salida ante el cierre de los tesoros. «Son retiros encubiertos», señaló Jorge Díaz, secretario general de la seccional Resistencia del gremio, en declaraciones a medios locales.
La protesta del lunes tendrá un impacto directo en el funcionamiento cotidiano del sistema financiero, aunque de manera puntual. Durante toda la jornada no habrá traslado ni abastecimiento de dinero físico desde los tesoros regionales hacia las entidades bancarias, lo que podría generar faltantes de efectivo en cajeros automáticos y demoras en la atención al público por ventanilla. La preocupación es especialmente relevante para las localidades alejadas de los grandes centros urbanos, donde la logística del dinero depende de manera más estricta de estos circuitos.
El gremio dejó trascender que, de no mediar un avance en la mesa de diálogo con las autoridades del Banco Central, esta podría ser solo la primera medida de un plan de acción más profundo. «De no obtener respuestas satisfactorias, se profundizará el plan de acción, con medidas de fuerza en todas las entidades oficiales y privadas que alberguen estos tesoros regionales», advirtió la organización sindical en el comunicado oficial en el que dio a conocer la huelga.
La decisión de los bancarios representa un nuevo capítulo en la tensión entre el Gobierno y el sindicalismo, en un contexto donde los dichos del presidente Javier Milei y las políticas de ajuste generan fuerte rechazo en sectores de la administración pública. Por ahora, el foco del conflicto está acotado a las operaciones de logística del BCRA, pero la amenaza de una escalada mantiene en vilo tanto a las entidades financieras como a los usuarios que dependen de la disponibilidad de efectivo para sus transacciones.






